Gerencia inteligente, tics y ética
Gerencia Inteligente para el uso de la
tecnología de la información y comunicación, en un ambiente ético dentro de las
organizaciones empresariales.
Avances de las tics en el contexto actual
En
las últimas décadas del siglo XX y lo que va del XXI, comienza a nivel mundial
la aplicación a pasos agigantados de la ciencia y la tecnologías en lo que se
refiere al manejo de la información, comunicaciones, telecomunicaciones,
telemática, informática, video conferencias, entre otros, que son de alta
preeminencia a nivel mundial y que hace que cada vez más el mundo esté
interconectado y globalizado.
Estos
avances tecnológicos han permitido desarrollar nuevas teorías que
intrínsecamente han cambiado la forma de concebir o ver el mundo, debido a la
gran cantidad de información y tecnología con la que se dispone en la
actualidad y se tiene al alcance de todos, y que día a día se hace más
indispensable porque facilita y da herramientas necesarias para que las
actividades se desarrolle en cualquier ámbito de la acción humana y sea fácil y
cómoda, hacerlo.
América
latina no escapa de los cambios que a nivel mundial se viene desarrollando.
Esto es relevante y se debe enfocar el objetivo por el que se debe transitar
para consolidar aplicaciones socio-económicas sustentables, que permita en el
tiempo el logro del progreso a todos los niveles o estratos que componen la
sociedad en la búsqueda de principios universales: equidad, solidaridad,
justicia social y libertad; para los cuales se debe orientar el esfuerzo para
acceder a las nuevas tecnologías que permita alcanzar el conocimiento necesario
para el logro de los nuevos retos de cambios, que imponen este mundo
globalizado.
Gerente
Inteligente: La inteligencia no tiene tanto que ver con el pensamiento en sí
mismo, sino con la interpretación de la realidad y de las distintas
posibilidades, relacionando a la realidad interpretada con todas las variables
necesarias.
Por
ello el Gerente Inteligente (GI) es aquel que interpreta la realidad y que
mejor la relaciona con todas las variables que hagan falta, para crear,
organizar y articular una realidad deseada o planificada. Por lo tanto este
gerente inteligente es capaza de interpretar la realidad, para entenderla en
función del pasado y relacionarla con acciones para crear un futuro deseado.
Incluso esto último permite llamarla
también realidad ideal.
Las
claves para interpretar la realidad está en abrirse emocionalmente para aceptar
todas las opciones y observarlas para entenderlas: a) abrirse: tiene que ver
con eliminar los bloqueos, los arraigos, las ideas previas, y los conceptos preconcebidos b) aceptar: es
convivir c) observar: es tomarse el tiempo para aprender, prestando atención a
los detalles, buscando las razones pero sin juzgar y d) entender: es relacionar todo lo
anterior.
A
partir de eso, podremos interpretar el mundo que nos rodea, aprender, entender,
razonar, tomar decisiones y formar ideas: estamos en presencia de la verdadera
inteligencia. Así podemos indagar si somos un gerente inteligente (GI),
analizando la capacidad de observar, de aceptar, y de interpretar, cada
problema a resolver en la continuidad del trabajo como gerente.
Gerencia
Inteligente y las Tics
El
gerente inteligente como protagonista de la implementación y uso de las nuevas
tecnologías de información y comunicación dentro de las organizaciones
empresariales es indispensable para el perfeccionamiento y modernización.
Permitiendo evaluar de forma continua la información organizacional al fijarse
objetivos bien definidos, tomar decisiones por medio de la información bien
estructurada, establecer objetivos fundamentados en el conocimiento tratado por
medio de las tics, y establecer una visión y misión que responda a las
necesidades de las metas organizacionales.
Los
cambios productos de la aplicación de las tics son rápidos y afectan
directamente a las organizaciones en cada uno de sus niveles en lo referente a:
competitividad, actualización, calidad y adaptabilidad de la organización ante
los nuevos cambios; de modo que la presencia de un Gerente Inteligente, puede
prever los cambios, desarrollar planes, establecer objetivos acordes a las
nuevas tecnologías de la información y comunicación, porque su actitud
posibilita desarrollar estrategias que permiten las subsistencia de las
organizaciones empresariales en el contexto que corresponda.
Obstáculos
a enfrentar el Gerente Inteligente
Sin
embargo es notorio que el proceso es desigual y desequilibrado en el manejo de
las tecnologías, lo que impiden la igualdad de oportunidades al acceso de la
información y sistema de comunicación, integración en la globalización, la
economía, la tecnología, la difusión de culturas y en las mismas estructuras de
la gerencia. El proceso está concentrando el poder y marginando a los países
pobres y sus gentes; la nuevas tecnologías muestran una perspectiva histórica
donde las potencias mundiales siguen en la búsqueda del manejo del poder, por
una lado, y por el otro la nueva frontera electrónica, el ciberespacio.
Hasta
el Foro Económico Mundial en el 2007 advirtió que la impericia de los gobiernos
de América latina en el manejo de las nuevas tecnologías ha sido evidente, y es
necesario que se adopten medidas más contundentes e n tiempo perentorio, para
la aplicación de las nuevas tecnologías de información y comunicación (tics) en
el ambiente socio-cultural y económico de América Latina.
Los
gobiernos deben sancionar leyes y asistir en la creación de entornos propios
que otorguen a las comunidades, la capacidad de desarrollar las habilidades
necesarias para el uso de las tics en pos de su bienestar y progreso. La
sociedad civil, a su vez, debe exigir a los gobiernos municipales, estatales y
nacionales, la posibilidad de incluir en sus diversos proyectos la aplicación
de leyes y programas que permitan el
impulso de las herramientas científicas y tecnológicas, que posibiliten
a la sociedad de contar con medios de información y comunicación que se están
imponiendo a nivel mundial.
En
la actualidad, América Latina, está aplicando un conjunto de proyectos cuyo
objetivo principal es establecer el perfeccionamiento continuo en lo que se
refiere a la implementación de las nuevas tics, con el fin de garantizar a
largo y mediano plazo, la ejecución de propuestas, para dar acceso a las nuevas
tecnologías a través de la implementación de aulas telemáticas en sectores de
alta pobreza de los países latinoamericanos. En Venezuela, conocemos la
experiencia de los CIT (Centros de información y tecnologías), como proyecto ya
aplicados. En nuestro país desde el año 1999 se dio un paso adelante y se
experimentó en el marco normativo referido a las tecnologías de información y
comunicación.
En
este sentido se puede afirmar que hoy en día la posibilidad de estar conectado
a la inmensa red global de información no impone limitaciones de acceso en
cuanto a los diferentes niveles o estratos de la sociedad de la población
venezolana; porque todos tienen la posibilidad de contar con tan importante herramienta tecnológica.
Gerente
Inteligente y los Grandes Cambios
El
gerente del nuevo siglo, estamos proponiendo que sea un Gerente Inteligente,
debe administrar estos cambios ya que si los ignora, no podrá competir y será
desplazado por otros. Las sociedades enfrentan un escenario de grandes cambios
sin precedentes; generados por la competencia global y la aplicación a gran
escala de tecnologías, que posibilitan en manejo de cantidades inimaginables de
información, en todas las ramas de quehacer del hombre: el cambio es una
realidad y solo queda administrarlo.
Dada
las características descritas, que el gerente debe cumplir en la toma de
decisiones, se hace necesario que los requerimientos para el análisis de la información
sean muy exigentes, porque el número de alternativas disponible es mayor y el
acceso de la información puede ser muy compleja y el gerente inteligente, en
este caso, tiene que realizar infinitas operaciones para acceder a una decisión
ideal. He ahí donde surge la necesidad del soporte de sistemas de información y
comunicación como herramienta para agilizar los procesos de decisión con
eficiencia, eficacia y calidad organizacional.
En
el estado venezolano, por acción y efecto del proceso de globalización, se
viene desarrollando a partir de las últimas décadas del siglo XX y lo que va
del XXI, la implementación a todos los niveles del quehacer administrativo
empresarial, sistemas automatizados de información, planificación y control que
permite un manejo eficiente, eficaz y de calidad de todos los procesos
administrativos, que tiene que ver con la labor que realizan las organizaciones
para el logro de los objetivos establecidos.
Todo
esto, según las necesidades del entorno donde están insertas, obteniendo
resultados satisfactorios que permiten establecer objetivos que a su vez
influye en la toma de decisiones sobre la marcha de un determinado plan, a fin
de mejorar continuamente la aplicación de procesos administrativos, para lograr
el perfeccionamiento continuo de la organización en el tiempo y espacio.
Por
lo tanto, es esencial en la actualidad que nuestro país tengan gerentes
inteligentes (GI) en las organizaciones empresariales, cuya actitud es
necesaria para enfrentar los cambios acelerados que están en pleno desarrollo,
y la sociedad demanda, en el entorno laboral su capacidad para analizar,
discernir, descubrir, interpretar, sintetizar y focalizar su inteligencia para
sistematizar e interpretar los conocimientos adquiridos y dar respuestas
rápidas y pertinentes a situaciones imprevistas que exigen los cambios
continuos que ocurren a nivel local y mundial y arropa a cualquier empresa o
institución. De ahí, las propuestas e ideas que estamos pergeñando.
Ética
de la Responsabilidad para una era Tecnológica
Hans
Jonas desarrolló una ética de la responsabilidad para las generaciones futuras
y no tecnooptimista. Como creemos que la exposición de ideas y perspectiva
falta este ingrediente de vital importancia, nos aproximaremos a esa teoría y a
la conveniencia sustentable de las organizaciones con un gerente inteligente
(GI).
Jonas
planteó la necesidad de una nueva ética de carácter ambiental y la cual
desarrolló a partir de la propuesta Kantiana; el papel de la tecnología moderna
y el enorme poder que deriva de la misma. Este de por sí es el hilo conductor
del tránsito de este trabajo. Como resultado su filosofía apostó por conceder
valores intrínsecos a la naturaleza y estableció un principio de
responsabilidad, tan importante para otras fuentes teóricas que estudia las
aplicaciones medio ambientales y la salud.
El
Principio de la Responsabilidad de Jonas (1903- 1993) es uno de los textos
ambientalistas con mayor impacto fuera del mundo académico. En este desarrolló
una ética ambiental novedosa y preocupada por las generaciones futuras; situada
entre el antropocentrismo débil y el biocentrismo; puesto que reconoce los
riegos que corre la especie humana y la existencia de valores e intereses en el
resto de los seres vivos. Jonas utilizó un lenguaje técnico a la par del
filosófico, en la cual revelaba la importancia de una nueva ética para abordar
y enfrentar los problemas ambientales derivados de las capacidades de acción
sobre el planeta, debido a la técnica moderna o tecnología.
Jonas
se convirtió en el principal teorizador y difusor de lo que se llamaría una ética
orientada al futuro o de la responsabilidad. Se trata de una ética que pretende
proteger al futuro de las consecuencias de nuestras acciones o inacciones. En
resumidas cuentas, para pensar y actuar para salvaguardar la continuidad de la
existencia de la humanidad, y además sin interferir ni alterar la integridad de
su esencia. Nos pide que pongamos nuestros vigías para la civilización futura.
Aceptó
que los seres humanos tenemos las responsabilidades como agentes intervenientes
en el medio ambiente que recibirán las generaciones futuras; es decir, un
carácter fiduciario de esas responsabilidades. Estas no pueden defenderse o
argumentar a su favor al momento que se cometen los actos que los perjudicarían
o que limitarían sus posibilidades de felicidad, de realización e incluso de existir;
argumentos parecidos al expuesto serán utilizados para defender las
posibilidades de conceder derechos a otros seres vivos, en forma análoga o
igual a los que concedemos a nuestra especie.
Un
problema derivado de todo esto es que las generaciones futuras no están ni
pueden estar representadas; lo que se nota la tendencia de muchos políticos a
actuar en el corto plazo (sobre todo los que ocupan cargos electivos) ,
apostando más a la popularidad o satisfacción de sus votantes y su reelección,
que a lo correcto o más necesario para la humanidad toda. Aquí hay que hacer
una aclaratoria sobre el anterior argumento de Jonas: es cierto que los no
nacidos no votan (obviedad) pero están representados por sus futuros padres o
abuelos quienes quieren un mundo mejor o al menos similar para ellos. Y esto
puede ayudarnos a pensar con más responsabilidad hacia los otros.
La
preocupación de la herencia que dejamos a nuestros hijos no es nueva en el
pensamiento ni en la ética. El mérito de Jonas es pensar esta ética de manera
racional, filosófica, sistemática y organizada desde y a la ética ambiental.
Muchos escritos dan cuentan que esta manera de pensar, tangencialmente claro,
ya se hallaba presente en numerosas culturas de la historia humana.
El
término de Generaciones Futuras empezó a ser más utilizado luego de su
inclusión en la Declaración de Estocolmo sobre el Medio Ambiente Humano en
1972, unos años antes de la publicación del libro de Jonas. Un breve resumen
daría cuenta de esta declaración: a) Ha llegado el momento de la historia que
debemos orientar nuestros actos, a la consecuencia que pueden tener b) La
defensa y el mejoramiento del medio humano para las generaciones presentes y
futuras se han convertido en una imperiosas necesidad c) Hay que perseguir las
metas fundamentales de la paz y el desarrollo económico y social en todo el
mundo (mucho le valdría a la clase política esta internalización planteada en
la declaración mencionada)
Jonas
de hecho critica a las éticas anteriores porque ya no pueden darnos respuestas
a los problemas que se estaban desencadenando
a partir de las futuras complejidades. Uno de los principios de las
éticas anteriores a Jonas señala: El alcance de la acción y la responsabilidad
humanas están estrictamente delimitadas. Pero ya desde hace tiempo se descubrió
y planteó que la naturaleza humana no permanece fija y que además puede ser
modificada o transformada en forma severamente negativa o inapropiada. Además,
ahora, somos más consciente, del poder que tenemos los humanos para alterar
nuestro entorno inmediato, y al global.
Nuestra
nueva capacidad nos lleva a la situación caracterizada por la premura e
inseguridad; al control que entraña un nuevo poder que a
veces se escapa de nuestras manos; por eso la vigilia y una nueva clase de
humildad se hace necesario, puesto que hemos llegado a un exceso de nuestra
capacidad de hacer, prever, valorar y juzgar.
Jonas
halló que ninguna ética contemplaba el horizonte temporal (así lo denominó en
su libro) por lo que el desarrollo experimentado por la ciencia y la tecnología
moderna ya no se adecuaba a las nuevas capacidades ni a la nueva acción
colectiva humana, sobre la naturaleza. Por ende estamos obligados a asumir
nuevas responsabilidades y cuidados en nuestro obrar. Aunque, señaló, que la
moralidades religiosas sí piensan en un futuro, pero el extramundano y tiene su
consecuencia en el obrar y accionar del presente. En consecuencia él se encarga
de actualizar el pensamiento kantiano y articula un imperativo, en consonancia
con los problemas actuales de la humanidad. Veamos en síntesis este nuevo
imperativo para las generaciones tecnológicas futuras que atisbaba Jonas.
Imperativo
para las Generaciones
a) Obra de tal modo que los efectos de tu acción
sean compatibles con la permanencia de una vida humana auténtica en la tierra (
expresión genuinamente positiva de Jonas)
b) Obra de tal modo que los efectos de tu acción
no sean destructivos para la futura posibilidad de esa vida (expresado
negativamente)
c) No pongas en peligro las condiciones de la
continuidad indefinida de la humanidad en la tierra (otra expresión negativa)
d) Incluye en tu elección presente como objeto
también de tu querer, la futura integridad del hombre (termina con esta
expresión positiva.
Observamos
que Jonas elabora su discurso filosófico-técnico tomando en cuenta el hacer del
ser humano, con su capacidad de razonar, racionalizar, actuar con emocionalidad
y reflexionar ante las acciones negativas. Es decir, parte de la negatividad
para mostrar la posibilidad de buscar y llegar a la felicidad humana suprema.
Así
Jonás elabora su imperativo cambiando el concepto de deber de Kant, por el de
la responsabilidad hacia el futuro, y a la dignidad humana (kantiana) a la
integridad humana. Sin embargo, a pesar que supera a Kant en la elaboración y formulación actualizada,
algunos autores han señalado la herencia de vicios de Kant en Jonas, porque
dice que adecuarse al imperativo de Jonas no todo el tiempo sería lo más justo,
por la falta de precisión del concepto de vida humana auténtica; pero esto escapa de la aproximación y organización
de las ideas previas y preconceptos que se han escrito en este ensayo.
La
Tecnología, la ética y el Gerente Inteligente
Jonas entendió que la técnica o tecnología
moderna dota al hombre de un poder cuyos efectos futuros no puede comprender ni
prever, más o menos a largo plazo; porque la tecnología moderna progresa en
forma rápida y poco paciente, por lo que acarrea inseguridad o peligros reales.
Dejando poco tiempo para corregir los inevitables errores. Con el agravante que
los desarrollos propios tiende a hacerse autónomos al adquirir sus propios
desarrollos autónomos, por encima de los planes de quienes lo pusieron en marcha
o lo diseñaron.
La
tecnología va poco a poco en la dirección necesaria para tomar en sus manos a
la propia evolución humana, con la consabida desventaja de que a no contar con
el largo plazo, de los actantes, sus consecuencias negativas son también
incontrolables o irreversible (y esto no deja de asustar o preocuparnos
porque vemos, a mucho, con un accionar hedonista del uso y usufructo
de la naturaleza del presente sin medir, reflexionar o pensar el destino final
para otras generaciones)
Así,
esta tecnología ha introducido acciones de magnitudes tan diferentes, con
objetos y consecuencias tan novedosas, que el marco de la ética anterior no
puede abarcarlo y queda eclipsada por un creciente alcance del obrar colectivo,
en el cual, el agente, la acción, y el efecto no son los mismos en un contexto
cercano y esto impone una ética de la responsabilidad, nunca antes tomada en
cuenta. Este es el acierto de Hans Jonas y su importancia capital.
Algunos
motivos por los cuales el futuro (largo plazo) se arropa de una incertidumbre que amenaza a la
humanidad misma: es la complejidad que se burla de todo cálculo, por la
esencial insondabilidad humana y la imposibilidad de predecir de los inventos
futuros. Por lo tanto sólo puede ser encarado apropiadamente y con
posibilidades de éxito a través de una ética responsable por el mismo, una que
asuma que lo no existente puede y será afectado por lo ya existente.
Quizás
es por esto que Jonas cree que en temas de tal magnitud, como aquellos donde
entra la supervivencia humana, se debe dar más peso a los acontecimientos
catastróficos que a los optimistas, para no arriesgarse impunemente. Mucha
precaución es necesaria cuando se pone o podríamos poner en juego la existencia
misma de la humanidad; por eso muestra sus propios límites, tal como argumentó
en su tiempo Enmanuel Kant. Las puntualizaciones teórícas de Jonas, sobre los
acontecimientos catastróficos y eventos de la complejidad, son hoy teorías de
obligado estudio de autores como Prigogine y Morin, respectivamente.
Jonas
al tomar interés por los no nacidos no implica desatender las responsabilidades
con la naturaleza o someterla a nuestros caprichos; sino que plantea que debe
buscarse no sólo el bien humano sino el de la naturaleza extrahumana; porque
debido al nuevo poder, la biosfera y sus partes se han vuelto “bienes”
encomendados a nuestra tutela y debe surgir una llamada de respeto a su
integridad. Al plantear que nada es
estable en la naturaleza, la vida se encuentra sometida a pruebas entre
las alternativas de ser y de no ser. Vemos
que cuando plantea la Vida está dimensionando no sólo el simple o complejo
vivir, sino las ideas, teorías, principios, conceptos y modelos, surgidos del
avance de lo que en su tiempo llamó técnica y que hoy, adaptando al contexto
llamamos tecnologías modernas con sus pro y sus contras.
Así,
una ética orientada al futuro considera al ser humano como una especie que debe
perpetuarse y que tiene el deber de hacerlo (este principio nos atrajo para plantear
este cúmulo de ideas propias); pero en consonancia con los intereses, valores o
metas de las demás especies o de la naturaleza en sí. Jonas con su capacidad de
teorizar sobre el riesgo de extinción que corre la vida humana por motivos
ambientales, comprende que al argumentar centrado en el ser humano no riñe con
la existencia de otras especies en la tierra.
Incluso hizo alguna cita, manifestando esa preocupación, que debe ser
tomada en cuenta en los debates planetarios donde la ética es una mera mención
de algún escrito trasnochado y alejado de la contextualidad actual, del hombre
y su accionar recursivo de destrucción.
La
ética y con ella el accionar de un gerente inteligente dentro de las
organizaciones o instituciones puede dar cuenta de la observación de cómo los
seres humanos vivimos en medio de una fuerte tensión entre el deseo de hacer
las cosas bien, con un claro aporte a la humanidad, y la tentación de las cosas
mal hechas que consciente o inconscientemente van deteriorando el ambiente laboral
y las relaciones personales, y por ende lesionando la sociedad. Decíamos que la
ética de la responsabilidad estudia al hombre como ser racional, capaz de
utilizar la información para emitir juicios, evaluaciones y nuevas
consideraciones éticas dentro de contextos determinados y con elementos de
juicio que le permita, en algún momento, tomar o dejar de tomar decisiones
conscientes.
En
ese sentido, vemos que no basta con contar con una organización competitiva y
reconocida; con un gerente inteligente que tenga el perfil deseado por toda
corporación seria; con el alcance de una tecnología de avanzada y en constante
adaptación a los inventos globales, sin un accionar determinado que llamamos
ética y que sería, para nuestro caso, una ética de la responsabilidad para esta
generación tecnológica
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