Conociendo me conozco: Wafi y sus ecos

Wafi y sus Ecos

Tal vez, la conocí en el fragor de la lucha, en alguna calle polvorienta y destruida por las bombas y los disparos de su antiguo Líbano...pero esa sería una alteridad por contar....La vi por primera vez con un vestido muy suelto tipo indio, a lo mejor para ocultar su grasa excesiva, para su tamaño corporal. Con una sonrisa que delata otras tierras, otras culturas. En el intercambio de palabras, en el postgrado de Literatura Latinoamericana, por allá en los años 90, en esa sede olvidada llamada Carmona, Nurr.ULA., me obsequió un libro de poemas, que no recuerdo su nombre pero sí atisbé, la futura poetisa que llegaría a ser.
Así, a pesar de la competencia que nos sometemos cuando hacemos postgrados, por resaltar y querer ser mejor, nos hicimos amigos por un hábito adictivo en común, el café. Y se vinieron las cuitas de libros, imágenes y situaciones que uno podría revivirlas como parte de un itinerario vital. Hacía las últimas materias, y su pareja, para ese entonces, me contribuyó con sus largas charlas, para ir pergeñando mi trabajo final de grado...pero esa no es la historia, por ahora...Wafi, termina su Maestría y se va a Barquisimeto. Hasta allá llegué por una invitación personal para dar un taller en el área de educación. El café, las rubias frías y los libros, nos dieron unos días cálidos, jugosos, y hasta tiernos. La amistad se cultiva, se riega, crece y con Wafi siempre hay una observación, una idea, una metáfora intrínseca que sus genes culturales de miles de años, con todas sus creaciones, lleva a cuesta.
La perdí de vista por muchos años. Hoy celebro haberla encontrado más librera, sí más madura con libros publicados y leídos. Ella es una suerte de imagen libanesa rescatada en el occidente del país. Nació en Valera, la de las 7 colinas. Pero sus ancestros culturales construyeron lo que hoy en día es: una poetisa que crea, vive, y ama. A veces, la veo como una Diva, pero luego recuerdo el café y sus ojos del medio oriente, y vuelvo a ver a mi amiga Wafi Salih.


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