Medios Alternativos para la Resolución de Conflictos
Medios Alternativos
para la Resolución de Conflictos
En
anterior trabajo nos aproximamos a los medios alternativos para la resolución
de conflictos y el rol del gerente, como mediador, para solventar esos eventos.
En este, se intenta ir un poco más en honduras con apoyos de textos que
sustentan las teorías abordadas, y el aporte personal en la interpretación de
esos discursos.
Algunos principios de la
mediación y su análisis
La
Voluntariedad: es la esencia de la mediación, cuando se trata de procesos
judiciales, porque da un protagonismo a las partes involucradas. Estos se
convierten no solamente en partícipes, sino en autores de las acciones que se
desarrollan, de los discursos y sus narrativas; es decir, del proceso y su
consecuente producto acordado. Esta mediación no puede iniciarse, sino se interviene libremente, sin apremio, sin
obligación, sin coacción (Prieto, 2018).
Principio
de la Igualdad: Este principio es la esencia misma cuando se trate de
conflictos familiares. Presupone el equilibrio entre las partes involucradas.
No puede haber mediación si la balanza se inclina hacia alguno de los
participantes en la mediación. Si en el grupo en conflicto, existe el manejo
del poder con mayor énfasis sobre los demás, no se puede iniciar la mediación,
porque sería la toma unilateral de las
decisiones. Decíamos que es la esencia de la mediación familiar porque este
principio debe ser fundamental cuando el conflicto familiar sea por
alcoholismo, drogas, violencia contra la mujer, en todas sus formas. Bien es
sabido cuando existe un conflicto familiar, alguno de las partes cree, dice y
acciona imponiendo su verdad, sobre la otra parte. Incluso en aspectos de
violencia contra la mujer se da oscuros manejos judiciales para que una de las
partes salga victoriosa, por aquello que una cosa es la verdad relativa y otra
la verdad procesal.
La
neutralidad: Ésta es el principio que diferencia a la mediación con el resto de
las técnicas de negociación. Con ese principio el mediador aportará puntos de
vistas, aconsejando o señalando ciertos temas. Es su aporte como ente imparcial
y viene ligado al anterior por tratarse
de un principio que garantiza la libertad de decisión. En ocasiones es difícil
mantenerse al margen cuando nos identificamos con una de las partes, cuando la
comprendemos y aceptamos su postura. Es fácil, aunque se trate de un mediador con gran
experiencia, que en las sesiones individuales exista predisposición, hacia
alguna de las partes. Esto suele ocurrir cuando se pone en escena del conflicto
las narrativas de corte afectiva, de índole sexista (soy mujer, él hombre),
incluso del tipo compasivo por parte de una de las partes. Esto condiciona en
el momento de las sesiones conjuntas, cuando las partes redefinen el problema o
están buscando una solución, e inconscientemente nuestros gestos, preguntas,
silencios; es decir, toda la simbología corporal que el mediador debe conocer,
manejar e interpretar, so pena, que
influya a favor o en contra, de
una de las partes.
Otros
autores, agregan algunos principios, pero los vemos como una extensión de los
tres (3) principios mencionados: Entonces, la voluntariedad, la igualdad y la
neutralidad debería ser el triángulo accionar que nos permitirá iniciar la
mediación, conducir el proceso y llegar a la meta de un acuerdo, entre las
partes.
El Lenguaje protagonista de la Mediación
Se
manejó la acción comunicativa de Habermas (1981) como estrategia alternativa
para el manejo del conflicto y su resolución favorable para los involucrados.
Ahora precisaremos algunas nociones, conceptos y categorías que nos pueden
ayudar a la comprensión e interpretación de esa teoría, para hacerla más
manejable, por el gerente en su rol de mediador en una institución o empresa.
Cuando
Habermas reconstruye la acción social con la teoría comunicativa pretende,
según sus postulados, hacer lo siguiente: a) Redefinir los postulados
epistémico-metodológico de las ciencias sociales (en el cuál entra las
disciplinas conocidas y que hoy en día se interrelacionan en lo que la
postmodernidad ha llamado la
multidisciplinariedad) b) Reconceptualización de la acción social en términos
comunicativo-racionales (aportando a la sociología una visión más actualizada
del accionar sociológico); para esto usa la racionalidad para propósitos
comunicativos; estudia la evolución sociocultural de las imágenes del mundo, de
una forma racional; le da pretensión de validez a la acción social; articula la
acción comunicativa para una explicación metateórica (más allá de teoría) en la
sociología, y por último c) usa el
paradigma comunicativo en la reconstrucción de la teoría social (Habermas,
op.cit)
Precisemos,
“la acción comunicativa es aquella en la que los actores buscan entenderse
sobre una situación para poder así coordinar de común acuerdo sus planes de
acción. En la acción comunicativa, los actores negociarán la definición de la
situación susceptible de consenso a través del medio lingüístico, de manera tal
que éste último, tal y como veremos con el vínculo ilocusionario, [el ilocutorio es
la intención de lo que decimos] se convierte en un mecanismo catalizador de
coordinación de la acción” (Habermas, op.cit. p.244). Aunque las otras formas
de acción se relacionan con algún aspecto del lenguaje y como medio de
comunicación (una verdad de Perogrullo),
la acción comunicativa usa el lenguaje como un entendimiento, donde, hablantes
y oyentes, negocian la definición de la situación, en nuestro caso el conflicto
en sí, bajo una ubicación triangular: mundo objetivo, social y subjetivo. Aclaremos
según Vila (S/F) esta noción: a) El Mundo objetivo, correspondiente al conjunto
de cosas, al contexto existente b) El Mundo de las relaciones sociales,
correspondiente a la red dinámica de interacciones entre sujetos y los grupos
(aquí sería el escenario para el desarrollo de la acción comunicativa descrita)
y c) El Mundo subjetivo, correspondiente a la intimidad de la conciencia del
sujeto.
Cuando
Habermas dice que la acción comunicativa usa el lenguaje como entendimiento
significa, fundamentalmente, que los actores relativizan (por eso se habla de
verdad relativa en filosofía y en la ciencias del lenguaje) sus posiciones
interpretativas del mundo, las cuales únicamente pueden ser comunicadas y
reconocidas en base a sus pretensiones de validez (referidas, en última
instancia, a estándares de valor).Y éstos estándares de valor no pueden ni lo
son ,estáticos y su dinamismo en el cambio está condicionada a la evolución del
conocimiento y los saberes en su respectivo paradigma. Es decir, la acción
comunicativa presupone el lenguaje como un medio en el cual tiene el proceso
del entendimiento, como una forma para
relacionarse con el mundo. De ahí su impronta y sustentación para ser usado por
el mediador como estrategia alternativa de resolución de conflictos.
El
Vínculo ilocusionario: esta noción tomada por Habermas de los actos del habla (actos
locutorio, o lo que decimos; acto ilocusionario, la intención del habla; y acto
perlocutorio, o el efecto de lo que decimos) se presenta en la aceptación del
oyente de la oferta comunicativa propuesta por el hablante, en este caso mediador, y el cual se materializará en
el acuerdo de las partes. Nos hemos aproximado más de un modo personal, para
establecer la acción comunicativa como un medio eficaz para la resolución de
conflictos y su uso de manera eficiente y proactiva por parte de un mediador,
en nuestro caso, el gerente de una institución o empresa.
El Lenguaje Corporal como medio
alternativo para resolver conflictos
Uno de
los beneficios que ha brindado la tecnología a nuestra vida es la posibilidad de
mantenernos en contacto en todo momento; ya sea a través de mensajes de texto,
mensajería instantánea, el correo electrónico o una simple llamada telefónica,
podemos decir que estamos enlazados de manera permanente. Esta situación tiene
no pocos detractores, quienes afirman que la deshumanización ha empezado por
nuestra cada vez mayor dependencia de la telefonía móvil. Para este simple acto
adoptamos una postura en particular. Qué estamos haciendo con esta postura? pues
una especie de campo de fuerza infranqueable, en el que no permitimos que nadie
ni nada entre. Y al decir “nada” me refiero a actitudes, opiniones, ideas,
sentimientos... en fin, cualquier acercamiento que insinúe alguna acción en
nosotros, tanto racional como emotiva. Entonces, precisando, las personas
adoptan determinadas y variadas posturas para cualquier evento en los cuales se
hallan inmersos, y, lo importante, estas posturas tienen significados y
sentidos. (Esto es primordial cuando realizamos trabajo de mediación, puesto
que los involucrados en el evento conflictivo a ser mediado, van a producir
significados no conscientes sumados a los del lenguaje verbal)
Los
ojos, boca, manos, posturas de pie o sentado, y hasta la respiración, serán parte del
entramado del lenguaje corporal de cualquier individuo, en cualquier situación,
y su conocimiento y manejo, puede brindar al gerente-mediador, una estrategia
más que se sumará, silenciosamente, al uso del lenguaje en la acción
comunicativa.
Una
sonrisa, tan simple como eso, sería analizada desde la racionalidad, como
variante de muchas sonrisas; pero la observación entrenada, en este tipo de
lenguaje corporal puede dar cuenta de su fenomenología diferencial: sonrisa
franca, sonrisa perfecta, sonrisa de conflictos internos, sonrisa hipócrita,
sarcasmo, desprecio y hasta la simple “ni modo”, para los eventos que no podemos controlar. Cualquier
texto de lenguaje corporal puede dar cuenta de esta descripción que hacemos, a
manera didáctica, para sustentar cómo el lenguaje corporal puede ayudar a la
acción comunicativa para la resolución de conflictos.
Entonces
¿Cómo podemos interpretar el lenguaje corporal, si no tenemos una “tabla” que
nos indique el significado de cada gesto? El detalle está en que su
aproximación es mucho más holística; él determina el significado general de
toda la “frase corporal” de una persona y luego busca pequeñas claves para
confirmar su hipótesis. No nos detenemos a pensar en el significado de cada palabra
individualmente, sino que absorbemos cada frase como un todo, y en algunos
casos podemos entender un párrafo con sólo un vistazo (muchos usan esta técnica
para su lectura rápida) Nuestra mente racional, tan habituada a la lógica, nos
juzgará mala pasada: La seducción de la lógica nos asaltará con frecuencia,
sobre todo cuando iniciemos los estudios de la kinésica. Es decir, si aplicamos
la racionalidad y limitamos nuestra intuición, lo que percibimos, siempre será
de manera parcial y directa.
Cuando
se plantea el uso del lenguaje corporal para ayudar a la acción comunicativa a
resolver conflictos, lo hacemos desde el punto de vista de las ciencias del
lenguaje, y de los estudios de Teun Van Dijk (lingüista) y Walter Kintsch (psicólogo),
quienes colaboraron por diez años para
llegar a postular su modelo final en 1983. Tenemos, entonces, el uso de la
acción comunicativa, con una estrategia del lenguaje corporal que, por su
manifestación inconsciente, no podemos controlar la emisión de estos actos significativos,
pueden
dar cuenta de un escenario en el cual la mediación tiene a mano dos (2)
estrategias alternativas y complementarias para la resolución de conflictos.
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